miércoles, 27 de febrero de 2008

HOY LLUEVE EN MI CORAZON

Otro dia que se desvanece entre mis manos, como el agua de un manantial que se resvala entre los dedos dejandote solamente la sensación de que una vez el agua ha sido tuya pero que libre vuelve a correr. Otro dia tedioso que se va, sin que en mi vida haya cambiado nada, te levantas, te lavas, vas a currar, el trabajo me cansa psicologicamente, la gente me exaspera, me irrita y observo sus vidas tras el mostrador.Me cuentan cosas que ni siquiera presto atención, haciendo que ellos se desahoguen, saquen todo lo que llevan en su interior, dejandote a ti como si fueses un pozo de penas. Pero ¿quién me escucha a mi?. ¿cuanto hace que no recibo un abrazo de alguien? o un simple beso? Ya no lo recuerdo. Las palabras se me hacen vanas, nadie me demuestra que soy alguién para ellos. Tal vez porque yo tampoco lo hago. Soy egoista, lo reconozco, pido algo imposible, un simple abrazo de comprensión. Sentir el calor de alguién junto a mi, respirar su aroma, cerrar los ojos y percibir su corazón en su pecho que late fuerte, sentir un dulce beso sobre mi cabeza y oir dulces palabras en mi oido.
Pero aqui estoy en la soledad de mi habitación, frente a la pantalla fria de un ordenador que me devuelve mis pensamientos por letras. Tristes letras que van saliendo de mis dedos cansados de escribir penas y pesares.
Supongo que el amor no se hizo para mi, solo la soledad me acecha y me posee cada noche, cada despertar, cuando abro los ojos y oigo de nuevo el despertador que me avisa de que otro dia más llega, que la soledad vuelve a levantarse conmigo, que sueña con poseer mi alma que cada vez está más perdida. No sueñes más conmigo, puesto que ya soy tu prisionera. No me busques más puesto que hace mucho tiempo que te sigo muy de cerca por detrás. Perdida ya la fé en mi misma solo espero que mañana sea diferente, pero sé que volverá a ser igual.
Hoy en efecto llueve en mi corazón, como hace ya muchos años. Ojalá la esperanza vuelva la cabeza hacia mi y me vea, puesto que es mi única solución, mi unico consuelo, esperar a que un dia llegue el milagro que tanto anhelo.